Todas las plantas que utilizamos en la formulación de MATARRANIA se recogen manualmente en su estado óptimo, bien las hojas, las flores o las puntas jóvenes. Después se maceran con el aceite de oliva durante 7, 14, 21 o 40 días, en garrafas de cristal protegidas de la luz solar directa, según las antiguas fórmulas populares. Así, las plantas traspasan sus beneficiosas propiedades al aceite de oliva, éste a las cremas y ellas a tu piel, así que los principios activos de MATARRANIA no son susbtancias químicas obtenidas en laboratorio, sino que provienen directamente de la planta que nos ofrece la naturaleza. La maceración es uno de los procedimientos más antiguos utilizados en el cuidado de la salud.

Recolección silvestres de plantas en los alrededores del laboratorio de MATARRANIA
Caléndula, Rosa canina (rosal silvestre), Cola de caballo, Romero, Tomillo, Llantén, Manzanilla... son algunas de las plantas que entran en la composición de MATARRANIA, una cosmética natural para una piel sana y bella, hidratada y joven.
Según la normativa de etiquetado de productos cosméticos INCI, cuando una planta se macera en el aceite de oliva y luego se filtra, esa planta debe indicarse en la lista de ingredientes como "extracto". Así, por ejemplo, la maceración del aceite de oliva con caléndula, se indica como: "Calendula officinalis (nombre científico en latín de la Caléndula) flower (flores) extract (extracto, conseguido por la maceración de las flores de caléndula en el aceite de oliva).
La Masía de Prades, donde vivimos y donde está el taller de elaboración de cosmética de MATARRANIA, está ubicada en el corazón de los Puertos de Tortosa-Beceite. Es un sistema montañoso de altura media poco conocido y muy bien conservado. En su vertiente interior, la nuestra, está salpicado de pueblos pequeños que no alcanzan los 1.000 habitantes y que desde antiguo han vivido de la agricultura y ganadería tradicionales y han sabido respetar y resguardar los recursos naturales del territorio. Este es un espacio idóneo para la recolección de plantas silvestres, ya que no reciben contaminación alguna y mantienen una rica diversidad.

La Masía de Prades, donde se ubica MATARRANIA, en el pueblo de Peñarroya de Tastavins, Teruel.