El Tomillo es una mata leñosa, densamente ramificada desde la base, muy poblada de hojas. Éstas tienen forma aovada y lanceolada, la sequedad de las zonas donde se cría hace que se arrollen hacia dentro y esto le da un aspecto blanquecino a la planta, ya que el reverso de las hojas está cubierto de muchos pelitos blancos. Las flores se agrupan en el extremo de las ramitas en una especie de cabezuela, y son de color rosa o blanco. Florece en primavera, a partir del mes de marzo.
Se cría en las laderas expuestas al sol y en los matorrales de las tierras bajas calcáreas o arcillosas, abunda por todo el Bajo Aragón.
Entre sus usos, seguramente el más conocido es el gastronómico. La forma más extendida de usarlo es haciendo sopas de tomillo y ajo y haciendo ramilletes de tomillo, romero y laurel para condimentar los asados.
Se usa la infusión de tomillo como tónica y digestiva. Además es estimulante, antitusígena y antiséptica de las vías respiratorias, así que será apropiada para bronquitis, faringitis, sinusitis, rinitis y catarros bronquiales. También es apropiada para las afecciones del aparato digestivo y infecciones de las vías urinarias (cistitis).